Depurando : La caja del "Tal vez"

Actualizado: 9 sept 2020


Seguramente has escuchado que cuando estés depurando, todas las cosas con las que estés indecis@ si conservar o no, las pongas en una caja de "tal vez" luego la cierres, le pongas un límite de tiempo (ej. 6 meses) y si en ese tiempo no las has utilizado, ya sin abrir la caja y sin duda alguna te podrás deshacer de esas cosas.


Si bien esto es muy válido y a muchas personas les ha funcionado, me gusta mucho otro método (que si no me equivoco, lo leí en uno de los libros de Marie Kondo). Este lo he probado durante varios años y me ha funcionado muy bien:

Consiste en que esas cosas con las que estamos indecisas, volverlas a juntar con aquellas que hemos decidido quedarnos, y de preferencia, tenerlas muy a la mano

¿Por qué?


Tal vez suene contraproducente, pero el asunto es que si las ponemos dentro de una caja, es casi seguro que las vamos a olvidar (especialmente si somos personas más visuales), y al momento de querer deshacerte de la caja puedas sentirte tentada a volver a ver las cosas que hay ahí y decir, "pero si ni siquiera me acordé de usarlas"..


Mientras que si las tenemos a la mano y muy a la vista, no habrá excusa para no hacerlo.

Entonces, si pasando un tiempo determinado (ej. los 6 meses o el cambio de temporada) vuelves a ver que esas cosas definitivamente no las usaste -porque ya no te quedan, realmente no te gustan o no son de utilidad -entonces sí ya podrás tranquilamente donarlas o darles otro destino.


Ahora bien, si te sigue costando trabajo deshacerte de algo porque tiene un valor sentimental, te propongo las siguientes alternativas:


1) Tomarle una foto para conservar la memoria y dejar ir la pieza física.

Si se trata de algún legado, que temes ofender la memoria de quien ha fallecido pero definitivamente el artículo no lo usas o no es completamente de tu gusto, puedes contactar a familia o amigos cercanos de esta persona y preguntarles si lo desean, o bien donarlo a una institución, de manera que se pueda darle un uso y honrar la pieza como quien lo legó hubiera deseado, si así crees que es el caso.


No obstante, considero que uno da las cosas con la mejor intención (tanto en vida, como en legado) pero tampoco queremos que esas cosas representen una carga para la persona que las recibió; por lo tanto aligérate y libérate de ese posible sentimiento de culpa.

2) Hazle una modificación a la pieza o haz una pieza a partir de ella.

Si es un mueble, puedes pintarlo de otro color y modernizarlo (mientras no sea una obra de arte o una valiosa antigüedad) o agregarle o quitarle detalles; si es ropa, puedes tal vez adaptarla, o hacer un cojin o bolso con esa tela, etc. Así podrás darle una nueva vida, conservando el factor emocional que te une a ese artículo.


¿Qué te han parecido estas ideas? Déjanos tus comentarios, y recuerda que si necesitas ayuda con este proceso y así lograr tener tus espacios en orden, podemos agendar una asesoría 😀



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